Jesús está en el sepulcro, en el lugar de los muertos, pero vuelve al lugar de los vivos. Nosotros, en silencio, velamos su muerte y, con inmensa alegría, celebramos su victoria sobre las tinieblas de la muerte.
Mañana de acompañar a María en su dolor: Vía Matris, a las 10 horas.
Y noche de acompañar a la Iglesia en su gozo: Vigilia Pascual, a las 23:30 horas.
«Oh Dios, que has iluminado esta noche santísima con la gloria de la resurrección de tu Hijo» (O. colecta)





