
La Santísima Trinidad
Según las lecturas de hoy, Dios, movido por su gran amor a la humanidad, envía a su Hijo para salvarnos y al Espíritu Santo para santificarnos.

Según las lecturas de hoy, Dios, movido por su gran amor a la humanidad, envía a su Hijo para salvarnos y al Espíritu Santo para santificarnos.

Respira en mi, oh, Espíritu Santo, para que mis pensamientos puedan ser todos santos. Actúa en mi, oh, Espíritu Santo, para que mi trabajo puede

Se nos dijo que el Mesías sería «Dios con nosotros» (Emanuel).Y fue Dios con nosotros durante 33 años en un tiempo y lugar.Y es Dios

«No os dejaré huérfanos» nos dice Jesús. Su despedida no es pérdida sino promesa: El Espíritu Santo será presencia viva, fuerza interior y compañía constante.

«Naceré de mi muerte. De este suelobrotaré, como rama de romeroen primavera y flor de eternidad.Me alzaré de rodillas hasta el cielode aquel que más

«Tú que diste vista al ciego y a Nicodemo también,filtra en mis secas pupilasdos gotas frescas de fe» (Gerardo Diego) «…y me dijo que fuese a
SÍGUENOS