San Francisco Javier

Dicen que el cielo está abierto, y bien sabemos por qué.
Cuando Jesús se presenta como «la puerta», nos está indicando que por él se accede a la salvación. «La gracia y la verdad nos han llegado por medio de Jesucristo» (Jn 1,17).

«Yo soy la puerta: quien entre por mí salvará y podrá entrar y salir y encontrará pastos» (Jn 10,9)