La parábola del rico insensato hace una caricatura de la persona materializada que solo piensa en sus riquezas y en cómo almacenarlas para poder disfrutar de
Marta y María, en su trato con Jesús, no representan actitudes contrapuestas, sino complementarias. El corazón de María y las manos de Marta son indispensables
«Señor, danos entrañas de misericordia frente a toda miseria humana. Inspíranos el gesto y la palabra oportuna frente al hermano solo y desamparado.Ayúdanos a mostrarnos