Las bienaventuranzas de Jesús vienen acompañadas de las maldiciones y bendiciones del profeta Jeremías y del Salmo 1.Dios, a través de ellos, pronuncia una palabra
Con Jesús en la barca, todo puede cambiar: El desaliento en entusiasmo («echaré de nuevo las redes»), Lo superficial en profundidad («Rema mar adentro»). La indiferencia