Por prudencia y precaución, en la desescalada del confinamientos que estamos realizando, se posponen algunas convocatorias parroquiales y se suspenden otras, que estaban programadas para
«Siempre que llueve escampa», «tras la tormenta viene la calma»…dice nuestro refranero. Y el poeta añade: «Cuando la tormenta pase, entenderemos lo frágil que significa