San Francisco Javier

Vencer la tentación es…
huir del odio, de la violencia y del rencor,
de la envidia, de la mentira y de la falsedad,
de la injusticia, de la calumnia y del favoritismo.
Es huir de la tristeza, desconfianza y de la pereza,
de la indiferencia, de la rutina y de la sensualidad descontrolada,
del miedo, de la cobardía y de la comodidad.
Es huir del orgullo, de la vanidad y de la hipocresía,
del consumismo, del despilfarro y de la superficialidad,
del fanatismo, de la cerrazón y de todo egoísmo.
Pon kilómetros en todo ello y tu vida
y vuelve a entrar en el jardín del Edén.
F. Ulibarri (versión)
 

«Plantó un jardín en Edén, hacia Oriente, y colocó en él al hombre que había modelado» (Gn 2,8).