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San Francisco Javier

Contra el optimismo iluso -todo el mundo es bueno- y el pesimismo oscuro -todo el mundo es malo-, Jesús, con la parábola del trigo y la cizaña, nos da una lección de realismo lleno de esperanza -todo el mundo camina entre la bondad y la maldad, sabiendo que Dios es bueno y clemente (Salmo)- y acude en ayuda de nuestra debilidad (segunda lectura).
 

«Un hombre sembró buena semilla en su campo…, pero un enemigo fue y sembró cizaña en medio del trigo» (Mt 13, 24,25)