San Francisco Javier

«No os dejaré huérfanos» nos dice Jesús. Su despedida no es pérdida sino promesa: El Espíritu Santo será presencia viva, fuerza interior y compañía constante. Según avanza la Pascua, crece la certeza de que Jesús está en medio de su pueblo, a quien consuela, impulsa y renueva (cfr. Cáritas, Pascua 2026).
 

«El Espíritu esté siempre con vosotros. No os dejaré huérfanos, volveré a vosotros» (Jn 14,16,18)