San Francisco Javier

Jesús nos promete un «descanso» pero pone una condición: «Tomad  sobre vosotros mi yugo…» ¿En qué consiste ese yugo que en lugar de pesar aligera y en lugar de aplastar alivia? El yugo de Cristo es la ley del amor, es el mandamiento que nos dejó a sus discípulos (Jn 13,34; 15,12)».
(Benedicto XVI)
 

«Venid a mi todos los que estáis cansados y agobiados y yo os aliviaré« (Mt 11,28)