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San Francisco Javier

La razón de la pregunta que nos dirige Dios a través de Ezequiel («¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?») queda reflejada en la parábola de los hijos enviados por su padre a trabajar en la viña.
 
Nuestro proceder a veces es injusto con Dios, pues, como aquellos dos hermanos, decimos «ir» y luego «no vamos», o decimos  «no ir»  y luego «vamos».
 
Por eso, en este domingo pedimos:
Concédenos, Señor, un poco de escucha para tu palabra;
y un mucho de congruencia y prontitud,  de disposición y coherencia en nuestros actos.
 
«Escuchad casa de Israel: ¿Es injusto mi proceder? ¿No es más bien vuestro proceder el que es injusto?» (Ez 18,25)