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San Francisco Javier

El canto de «la viña de mi amigo» que nos trae la primera lectura de este domingo, es un texto para contemplar en silencio pues nos ayudará a descubrir todos los cuidados que Dios realiza en nosotros, su viña (plantar, cercar, cavar, construir y arrendar…). También nos ayudará a dejarnos cuestionar sinceramente sobre nuestra respuesta a la hora de entregar los frutos (¿Agrazones en vez de uvas? ¿Vinagre en vez de vino?…)
 
«Qué más podría hacer yo por mi viña que no hubiera hecho? ¿Por qué cuando esperaba que diera uvas, dio agrazones?» (Is 5,4)