«Orar es perderse en un silencio habitado.Es escuchar, anhelando la voz amiga.Es confiar, más allá de la eficacia.Orar es jugarse la vida a una promesa.Es
La petición que hicieron los leprosos, según el evangelio de hoy: «Jesús, Maestro, ten compasión de nosotros» es parecida la que los cristianos también dirigimos