«No os dejaré huérfanos» nos dice Jesús. Su despedida no es pérdida sino promesa: El Espíritu Santo será presencia viva, fuerza interior y compañía constante.
Yo soy el camino.Si me andas, tendrás encrucijadas difíciles, sí, pero te garantizo compañeros, reposos, risas y un horizonte infinito.Yo soy la verdad.Si me proclamas te