
Domingo 31 Tiempo Ordinario
A veces, se presentan la Ley y el amor como dos realidades no sólo distintas, sino opuestas. Pero Jesús nos revela que en el pensamiento

A veces, se presentan la Ley y el amor como dos realidades no sólo distintas, sino opuestas. Pero Jesús nos revela que en el pensamiento

En una oración de vísperas, rezamos: Tras el temblor opaco de las lágrimas no estamos solos. No estamos solos, nos acompaña, en vela, la pura

Esta fiesta nos lleva a considerar nuestra santidad personal como una tarea posible; nos lleva a preguntarnos, como en su día lo hiciera san Agustín

Al ciego de Jericó, unos le impedían llegar a Jesús, otros le llevaron hasta Él. Nuestras acciones ¿estorban, obstaculizan, entorpecen e impiden… a otros llegar